Mi primer beso



Encuentros cercanos del primer tipo o  con el Pirmer Tipo.
En realidad no era tipo, era un chavito que acababa de superar el amor por su madre y el odio hacia las niñas.Y sospecho que después de lo que hicimos en el sofá, volvió otra vez a correr de tras de mami...

Odiaba ir a la escuela, la tortura mas terrible para un puberta o adolescente promedio es levantarla a las cinco de la mañana para ir a estudiar.  He decir que mi lado masoquista extraña esos días, por eso voy a volver a la escuela. En el tercer año de secundaria ya era conocida mi fama de estudiosa y "enfermiza" , no había problema porque faltara dos o tres días a la semana, así que teniendo esa ventaja no era necesario levantarme todos los días a tremendas horas de la madrugada, le decía a mi ama que me firmara un recado diciendo que me había dado gripe, la prefecta me daba mi justificante y los profes me trataban amablemente, por no decir con compasión, no es que me guste causar lástima pero es mejor que te vean con ojos de pobrecita a que piensen que eres una floja, un precio tenía que pagar. 
Un hermoso día de primavera decidí quedarme ha dormir hasta el mediodía. Para ponerme al corriente de tareas, apuntes y chismes iba a casa de mi amiga Lucy. Pero la mugrosa ese día no estaba, había salido de paseo, mmta ¿y ora? lanzarme hasta la casa de mi amiga Carmen era perder una hora de television, por esperar el bus. No  me quedaba de otra que ir a la casa del odioso Luis, que vivía a una cuadra de la casa de Lucy, lo alucinaba pero a la vez me gustaba,  era el muchachito mas guapo del salón y de la escuela, algo patancillo, pero también el que me hacía competencia con las calificaciones, hasta eso tenía el menso, era buenerrimo para la estudiada. Además ultimamente ya no se portaba tan grosero, es mas hasta, se podía decir que había cambiado, era amable  y estaba empezando a formar parte del grupito de niños caguengues con quienes me juntaba, así que decidí ir a su house. Toque, abrió, me saludo, los clásicos saludos pendejetes de: -¿Que onda? ¿comos estas? ¿como seguiste? etc, etc -
y pues yo: -Bien, ya mejorando, bla, bla, bla.-Vengo  a que me pases los apuntes y las tareas-,
-¿Así? pásale, no esta mi mama no hay nadie, deja pongo música-
¿Y? ¿cual era la razón para que me dijera que estabamos solos? Tal vez para que me sintiera ¿mas relajada? o ¿mas tensa?
En fin empezamos a platicar, que esto, que lo otro que risita ñoña por acá, risita ñoña por allá. ¡Ah! que platicador estaba el muchachito. Y yo me empezaba a poner nerviosa.
Hasta que, para romper tensiones le dije: -No le entiendo a esto-, y se tensionó  más el asunto...
 -Haber te explico-  se acercó, un poco más y  ¡mas!!! nuestras piernas se rozaron yo traía un faldita y el su short azúl con el q se le veían sus buenos chamorros, también era deportista, el madito.
 ¿Y ora? ¿este de cuando acá tan lindo? y mas  risita pendeja, miraditas y otra miradita mas intensa, nos quedamos callados, solo se oía  la música (de Mana por cierto), nos seguíamos viendo hasta que me dijo vamos a ver quien pestañea primero, ¡de veras!, ¡que no mames!, el juego mas tarado del mundo apto para tarados en pleno proseso de enamoramiento o en fase critica, ¿el sonso estaba enamorado de mi? A que pensamientos mas pendejos tenia yo, pero bueno,  nos pusimos a jugar, poníamos las caras mas estúpidas para no perder, pero  me gano, pestañee, me reí, se rió  y de repente ¡zaz! un pico, mi primer beso, así nada mas, sí, un piquito, me agarro desprevenida y me quede sorprendida, viéndolo como babosa, ahora sí, sin pestañear. El chico mas guapo de la escuela y que tanto tiempo me cayó gordo me había dado mi primer beso. Eso era para recordarlo toda la vida. Pero el asunto no quedo allí, el chiquillo traía ganas y yo también, mi primer beso no iba a quedar en un simple piquicoretín, después de la sorpresa y sin tener una mínima idea de como besar (solo por lo que había visto en las novelas), el corazón me empezó a latir a mil no se cuantos latidos por segundo, pero me tranquilicé, me lancé, y antes de que pudiera reaccionar, tome la iniciativa, le acerqué mis labios, despacio primero con un roce, que se fue haciendo intenso y de repente ya teníamos las lenguas entrelazadas y dándonos mordiscos, las manos se empezaron a mover timidamente para volverse tremendamente traviesas. Se notaba que el ya tenía experiencia en esos menesteres, y pues como no, con tanta zorrita persiguiéndolo, aprovechaba. Eso fue dos en uno: mi primer beso y mi primer faje, con ropa  claro esta.  Me acariciaba los pechos por encima de la blusa, me estaba calentando a todo lo que daba y el ni se diga, lo empecé a sentir duro, y yo mojadisima, ¡chanfle!, recostados en el sofá, el encima de mi me subió la falda acariciaba mis piernas, nos pusimos en posición de: te voy a atacar y yo de atacame muñeco, sin quitarnos una sola prenda, nos restregabamos nuestras cositas, mientras me besaba el cuello yo le pasaba mis manos sobre el pelo, la nuca, la espalda, empecé a sudar, pero justo cuando iba a meter sus manitas en mi entrepierna oímos la puerta, saltamos y el lindo bebé que corre, yo me incorporé, me acomodé mis garritas, recogí la libreta del piso, porque hasta eso  los útiles sí quedaron regados por todos lados, busque el lápiz, hice como que estaba leyendo y pensando, haciendome pendejita.  La señora de la casa había llegado,  me vio, me saludó, me preguntó por su nene, le dije que estaba en el baño, le di una explicación del porque estaba en su cantón, me sonrió,dijo:- ok, que bueno que ya esta mejor-
-Pues sí- contesté.  Sí mejoradísima, pinche Samantha cachonda.
Hasta eso no era sangrona la ñora, me gustaba para suegra, pero eso quedaba en sueños guajiros. Luisito salió de su escondite, calmadito, se fue a buscar a su mamá a la cocina, hasta que también fui a buscarlo para decirle que ya había terminado y despedirme. Me acompaño a la puerta y me dio otro piquito. Al ir caminando hacia mi casa sentía que flotaba y a la vez la calentura no se me iba, así que tuve que dar varias vueltas para no llegar colorada.
Después de eso quede con una culpa tremenda, ¿era como haber tenido sexo?, !chin! tenia que ir a confesarme, pedirle perdón a Dios y suplicarle a Luis que no dijera nada, para no hacerme mala fama, aunque eso no fue necesario, el jamás mencionó nada, pensé que tal vez me pediría que fuera su novia,(¡ilusa!),pero no, ni el ni yo volvimos a tocar el tema ,  nunca volvimos a estar tan cerquita, ni tan solitos y seguimos siendo cuates pero lejanos.
El primer beso no se olvida y menos si estuvo acompañado de un buen faje con el niño que te gusta pero odias, además de oír al fondo "Rayando el sol".

Mi paisano

Lo conocí en una fiesta “exclusiva” que reunía a varias “personalidades” del “medio erótico” de Twitter y a la cual pagaron caballero...