Hombres sensibles.



Normalmente deseamos ser comprendidas, escuchadas y esas tonterías que creemos que importan cuando las hormonas nos atacan sin misericordia. Pero eso se acaba en cuanto toca lidiar con un hombre sensible. Pero el cambio de rol tiene su precio.
En teoría es algo deseable, que sean capaces de sentir o de expresar sentimientos es algo que suena magnífico, hasta que tienes que escuchar sus ridiculeces durante horas enteras. Todo les hace sentirse inseguros y tristes. Cualquier cosa que dices pueden tomarla personal porque creen que es una indirecta hacia ellos.
Intentas soportarlos, pero mientras más tiempo pasas con ellos, es más difícil manejarlos. Dedican canciones horribles y edulcoradas, dejan notas escritas a mano, regalan chorradas que no puedes arrojar a la basura (si se trata de un chocolate, les duele que no conserves las envolturas) y creen que todo objeto que intercambias con ellos tiene un alto valor simbólico.
Todo hombre sensible tiene fijación con las manualidades. Si duras más de un par de meses, tu cuarto se vuelve una bodega de material inflamable.
La dependencia afectiva se torna molesta. Las llamadas constantes, el que te quieran escuchar al despertar, al irte a dormir, al salir al trabajo, antes de verlos, después de verlos, cuando están molestos, cuando están preocupados, cuando tienen un sueño, cuando estás en el baño… y la tormenta es peor si se te agota la batería del celular (o simplemente dejas de contestarlo porque te duelen las orejas).
¿He mencionado que lloran por todo? No puedes ver una película romántica sin que se vuelva una magdalena. Todo atardecer es mágico, todo momento es predestinado, todo es tan especial que no puede dejar de pasar un día entero sin llorar. Y si nota que puede manipularte a punta de lágrimas, prepárate para lo peor.
Llega un punto, usualmente mucho más tarde de lo que sería aconsejable en el cual decides mandarlo a que vaya a contarle sus problemas emocionales a su madre. En ese momento conoces las pesadillas de verdad: Lágrimas, poemas, canciones tristes (usualmente usadas como música de fondo para exagerar el drama del rompimiento), mensajes de texto, frases hirientes en redes sociales dirigidas a ti sin usar tu nombre, llamadas a medianoche en las que lloran o te tratan de hacerte sentir culpable, amenazas de suicidio, todo el paquete emocional que esperas de una quinceañera que ha estado teniendo sexo con su profesor de educación física, pero en un cuerpo con más vello facial y grasa. Uno que no quieres imaginar en traje de colegiala.
Al final, si tienes el poder de no dejarte manipular por sus trucos, terminas siendo la villana del asunto. Serás descrita como la desgraciada que le rompió el corazón y serás la carnada que usará para la próxima estúpida que se deje llevar por la fantasía de salir con un hombre sensible.
Atte. La Tía Xime.
Dicen que perdonar es fácil. Lo único que puedes perder es la confianza, el auto-respeto y la dignidad.
Jajajaja... Me encantó ¿No les ha pasado?
P.D. HOY Y MAÑANA ME TOMARE UN DESCANSO. Pero tendre el cel. encendido por si gustan agendar su cita para el domingo o la semana que viene...


Mi paisano

Lo conocí en una fiesta “exclusiva” que reunía a varias “personalidades” del “medio erótico” de Twitter y a la cual pagaron caballero...