Y lo usé...

 
Ya escribí sobre la química de los cuerpos en los encuentros, y que cuando se da hay que aprovecharla. Ahora escribiré sobre los buenos momentos y oportunidades y que cuando se dan no solo hay que aprovecharlos, sino vivirlos y disfrutarlos.
Cuando me dan la oportunidad de disfrutar en una cita lo hago sin pensar, sin preocuparme por prejuicios  sexuales o morales, sin pudor, ni remordimientos. Porque en este trabajo solo hay dos opciones o lo sufres o lo gozas, yo decidí hacer los primero. Y cuando se da el momento de atender a algún caballero que también quiere placer sin dificultad y culpas ¡Pum! Los momentos que se pasan con un desconocido lujurioso son memorables.


Pues bien, ahora voy a contar sobre uno de esos momentos que he aprovechado y del que me serví con la cuchara grande.
Por extrañas razones no más no se daba atender a este muchacho, en una ocasión que me contacto, cuando me preparaba para verlo me caí, me lastimé el tobillo y ya no pude atenderlo. Gracias a todos los Dioses del universo, no paso a mayores y solo fue una torcedura leve, si no hubiera andado coja y dicen que entre más  coja mejor...jajaja... Pero no, ya mi piecito esta como nuevo y cojo, pero no cojeo. En fin, que no más no nos podíamos encontrar. Pero por fin este jueves, se dio la oportunidad en el Hotel Harare.

Toco la puerta me abre un chico joven y simpático, le doy su beso de bienvenida, hago mi mini rutina de limpieza, plática de introducción para romper el hielo y enseguida fuera ropa, me quedo en lencería, me siento junto a él en el sillón y nos plantamos unos besotes (últimamente me han tocado muy buenos besadores) el faje se extendió hasta que llevó sus dedos a mis labios (de abajo) me acarició el clítoris me moje enseguida, fuimos a la cama porque nos pusimos intensos con las caricias. De ahí en adelante se dedicó a hacerme  gozar, me besó muy rico, me acarició como si ya supiera lo que me gusta. Bajo a darme un oral delicioso, con su lengua recorriendo mi sexo, hizo que me mojara muchísimo, parecía chapoteadero allí abajo... jaja...

Subió a mi senos, los besó, los lamió me los comía muy rico, con su barba rozando mi piel ¡Wow! me estaba haciendo llegar al éxtasis, con sus dedos en mi vagina y su boca haciendo maravillas en mi pecho, no aguanté y el orgasmo fue deliciosamente inevitable. Le tocaba a el deleitarse, pero al penetrarme en diferentes posiciones fui teniendo más  y más  orgasmos, así que me siguió tocando a mi. Ya de ranita atropellada, como le digo a la posición donde el esta arriba y yo abajo de espaldas, me dio duro y tupido ya casi acababa en el piso...jajaja... Y así terminó y yo una vez más  junto con él y allí quedé tendida en la cama, sin fuerzas con el corazón y la vagina palpitando a mil por hora, literalmente acabe como ranita atropellada.

Descansamos un poco, platicamos tantito y nos acomodamos para el siguiente. Si el primero estuvo bueno venía  lo mejor. Con sus suculentos besos me calentó a full, me puse encima de él y mis senos quedaron frente a su cara, no los desaprovechó y los volvió a besar, los mordisqueó, sin dejar atrás la delicadeza. Bajé hasta su miembro rígido, lo saboreé acariciando sus testículos. Mi lubricación era extrema así que no deje pasar la oportunidad y me monté en él. Me dijo -matate solita- y muy obediente lo hice. Entre jadeos y gemidos el placer era mutuo, ambos disfrutábamos cada momento, cada movimiento y acabé una vez más . Para reponerme un poco le pedí un cambio de posición, no sin antes llevarme su pene erecto al fondo de mi boca succionando con delicadeza. Y una vez dentro de mi ya ni conté los orgasmos que tuve. Finalmente sudorosa y temblorosa le pedí que terminara en mi boca, de nuevo empecé a lamerlo lo recorrí de arriba a abajo, me lo devoré. El ritmo de las lamidas fue el correcto y explotó.

 Me levanté con las piernas temblando, me enjuagué la boca, regresé a la cama, para recuperarme de el tsunami que me había arrasado, charlamos y me dijo que escribía  en el foro de sexoserviciodf y que era Ferzan ¡Wow! estaba con un "master"...jaja... Me dijo que escribiría de mi y yo le dije que escribiría de él, sobre como lo use para mi placer, sin consultárselo, pero estaba allí dándome cuerda y no se quejó, así que me serví no con la cuchara, sino con el cucharón...jajaja... Me aproveché un poquito de su vigor y disposición sexual. Fueron dos intensas horas de buen sexo y placer.

¿Repetiría? Sí, pero solo si tiene las mismas o más ganas y energías que tuvo ese día. Me dejó cansada pero con una sonrisota que no se me quito en todo el fin de semana. 😊

Mil y un besos.

Siempre le atina.

  Cuando hay quien me quite las ganas soy muy aprovechada y cuando se me presenta alguien que está dispuesto a satisfacerme para sat...