No todo es miel sobre ojuelas.

La mayoría de los clientes que atiendo son muy cachondos, buena onda y muy platicadores; siempre que acabamos el primer round, viene un medio tiempo y la pregunta obligada en estas pláticas de intermedio y sobrecama es: ¿Qué es lo peor que te ha pasado andando en esto? ¿Qué es lo más loco, friki, extraño o pasado de lanza que te ha tocado?

Y la repuesta que les doy es: que gracias a quien haya que dárselas (las gracias y sin albur). No ha habido algo con lo que yo diga: “hasta aquí” o “que miedo” o “help”, trato de tener un filtro desde la llamada o el whatsapp, si noto algo raro y no me late no atiendo al prospecto sospechoso, puesto que no me gusta pasarla mal en los servicios y tampoco me gusta hacer cosas desagradables o incómodas por más dinero.
Así que los que buscan servicios extremos o especiales lo dicen desde la llamada; y eso es bueno porque nos evitamos encuentros desagradables, ellos saben lo que buscan y yo se lo que ofrezco, si no soy su opción nos damos las gracias y todo ok. Pero hay otra clase de personajes (que afortunadamente son los menos), que aun sabiendo cómo está la onda conmigo y sabiendo que sus requerimientos especiales no los hago, ni los doy por más dinero, aun así contratan para ver si en el servicio pueden convencerme, con esta clase de enfermitos si me he topado, tal parece que solo quieren imponerse y creerse superiores solo por el hecho de que van a pagar. Y aunque no he estado en situaciones peligrosas y no han puesto en riesgo mi integridad física, si he tenido experiencias muy tensas dando servicios. Porque no todo es miel sobre hojuelas, ni glamour, ni cuento de hadas.
De lo más light pero nasty que me toca, es el show y drama que es para algunos bañarse y no saben el  suplicio que es para una escort dar un servicio en estas condiciones; porque aparte estos cerditos son exigentes, quieren dar besos súper atascados, quieren oral sin condón y casi casi una lamida de patas (sí, estos cochinitos tienen patas) y algunos de sus pretextos inverosímiles es que hace frío, en pleno julio a 35 grados o que su esposa huele el jabón del motel y a veces pienso ¿se casarían con alguna hermana de Frida la perrita? Por aquello del olfato entrenado. En fin, de que los hay, los hay. Y muchos dicen ¿porque no cancelas el servicio si es tan desagradable el mal olor? Y les diré que ya lo hice varias veces ante la negativa de darse un baño a conciencia, prefieren que me vaya a bañarse. Y en pocas ocasiones donde aguanté la respiración, me dio vergüenza mandarlos a la regadera, pero eso ya lo deje atrás, más vale una colorada que cien amarilla.
Luego pasamos a los regateros y pasados de lanza con el pago, también gracias a Dios, ya son pocos los que lo hacen, pero los que quedan ahora han cambiado a la modalidad de pedir promoción y sí, a veces pongo promos pero son por tiempo limitado y casi siempre de un solo día. Si bien la economía está en crisis desde que tengo uso de razón, afortunadamente para los consumidores de escort service hay innumerables opciones para todos los gustos y bolsillos; y si yo soy la elegida y no les alcanza, hay que ahorrarle porque en cuanto empiezan a regatear o a pedir promoción cuando no hay tal, los bloqueo, no me gustan las “negociaciones”. Creo que el escort service es un lujo que se debe disfrutar y no andar viendo donde está más “bara” para descargarse. Y bueno, solo me ha tocado un gandalla, que al finalizar el servicio no me pago completo, la situación se puso estresante y no soy de pleitos, así que solo me retiré recordando que debo cobrar al llegar a la habitación, porque ya se me presentó este problema, así que mejor tomo precauciones.
Como con los acosadores y bromistas, estos son los más molestos. Son personajes que seguramente no tienen que hacer, ni vida, ninis frustrados que se las quieren de dar de Don Juan y que si no le haces caso empiezan a amenazar e insultar, o los que piden citas que no confirman o nunca llegan; para no hacer corajes y no perder el tiempo, no me muevo de donde estoy hasta no confirmar que el cliente esta en la habitación, sí, sé que es molesto para algunos por el tiempo que tienen que esperar a que llegue, pero es parte de mis reglas para brindar un mejor servicio y además lo bueno tarda un poquitín en llegar y se disfruta mejor.
Aunque no me he librado de los bromistas y plantones los he disminuido y con los acosadores creo que se dan a evidenciar con su “Ola mami”, “Ola bb”, “Ola mi amor” y pues los bloqueo enseguida, con estos chaquetos no entro en dimes, ni diretes, como ya dije, trato de no caer en provocaciones, pero si ya la paciencia no me alcanza, una mentada si se llevan. Hay los que te invitan a salir como “amiga” sin contratar, creo piensan que al igual que ellos una no tiene vida. También me topo con los que te quieren enamorar, dar clases de moral o los intentos de padrotes. En fin, que todos estos entes nefastos están en mi lista negra de bloqueados. Afortunadamente ahora con los Smartphones es mucho más fácil librarse de conversaciones y gente inútil que no aporta nada pero como molesta.
Por suerte, como ya dije, no me he visto en peligro, no me he topado con ladrones, golpeadores o psicópatas y espero que así siga, trato de extremar precauciones, siempre aviso donde estoy y si algo o alguien me da mala espina me alejo y me protejo. No me gusta arriesgarme solo para ganar unos cuantos pesos más. Espero también que estos personajes se vayan erradicando del escort service, aunque sé que es un sueño guajiro, ojalá que algún día se entienda que esto es un trabajo algo diferente, porque es sexo lo que vendemos  el gran tema tabú y el gran espanto de muchos, pero no hacemos daño a nadie al contario hacemos felices a muchos y tenemos derechos y obligaciones como cualquier persona.
Mil y un besos.

Mi paisano

Lo conocí en una fiesta “exclusiva” que reunía a varias “personalidades” del “medio erótico” de Twitter y a la cual pagaron caballero...