Cuando me gusta un cliente.




Abrió la puerta y ¡Pum! ¡Wow! Me gusto, sí, me gusto el cliente. No era muy guapo, ni tenía el gran cuerpo, más bien era un chico normal, pero para mí tenía muy bien puesto su “no sé qué, que que se yo”, entré, lo saludé e hice mi mini rutina de limpieza y mientras rompíamos el hielo me súper mojé y ni siquiera me había tocado. La verdad iba muy ganosa a ese encuentro, había tenido unos días de descanso y no había tenido acción así que iba dispuesta a violarme a aquel muchachón.

Desbloqueo orgásmico.



Hace un buen tiempo conocí a una chica muy linda que también era escort, me la presentó un cliente amigo al que le encantaba los tríos los cuartetos y demás  grupos para nada musicales… jajaja… Digamos que las orgías de chicas era lo suyo. En fin, cuando la vi me pareció algo creída, pero nada que ver, era súper ocurrente, alivianada y buen pedo. No tardamos nada en llevarnos poca madre profesional y personalmente. Nunca olvidaré que con ella supe lo que era una verdadera fiesta y un verdadero orgasmo… sin amor… jajá. Yo llevaba relativamente poco siendo escort iba aprendiendo como el Universo me daba a entender; pero bueno, tampoco es tan difícil coger y saber qué es lo que quieren sexualmente los hombres. Pero aun así me faltaba conocimiento sobre este mundillo y ella se convirtió en mi maestra.

El vecino



Llegué a casa algo horny después de un servicio en el que me quede a medias, iba dispuesta a ver algo de porno y después seguir relajándome tomando una copa de vino, todo mi plan ya estaba armado para una noche de placer a solas.

Esa boquita.


Sí, lo he escrito y repetido un montón de veces, cuando un cliente está dispuesto a hacerme disfrutar yo me aprovecho ¡Y de qué manera! Me encanta que se metan entre mis piernas y se coman todo mi placer; o dicho vulgarsonamente, me encanta que se beban mis jugos. Hace unos días acabo de ver a uno de mis clientes consentidos, a uno de esos que les encanta jugar a las comiditas, cuando veo sus whats en mi cel ya sé que ese día  tendré orgasmos al por mayor.
Pues bien, llegué al Hararé, toco la puerta y me abre el chico con su semblante seriesón, le doy un besito y solo alcanzo a dejar mi bolsa en un rincón, pues empezamos con los besos, abrazos y apapachos con fajoteo intenso. Mi ropa empieza a caer, trato de hacer lo mismo con la de él pero no me deja… ok, no meto mano, al cliente lo que pida, al fin que ya vendría una deliciosa recompensa.
Mis leggins y tanga volaron por los aires, mi blusa y bra no se dónde quedaron, estoy desnuda excitada y a su merced. Abro las piernas, cierro los ojos y siento el roce de su lengua en mis labios (de abajo) un gemido se me escapa, el corazón se acelera, sus labios lengua y toda su boca recorre mi conchita. Mis fantasías más cochinonas hacen su aparición, imagino que es una de mis amigas la que está ahí abajo, abro los ojos el me ve, me prende su mirada fija en la mía. Vuelvo a soltar más fantasías y más jugos. Oigo como su lengua chapotea, siento inundada la entre pierna, a pesar del frío me siento acalorada, siento un calorcito rico que me recorre todo el cuerpo, estoy ruborizada, los gemidos ahogan los fuertes latidos de mi corazón, que los siento retumbar en mi cabeza, perdiéndose entre las imágenes cachondas que se hacen presentes en mi mente con cada lamida que él me da. Ya no puedo más estoy empapada, más que excitada, extasiada, me agito y lo que tenía que pasar, pasa, me vine, era inevitable e imposible que no sucediera. La agitación se volvió temblor, los gemidos gritos, me hice consiente de mis manos cuando apreté su cabeza en mi vagina y cuando clavé las uñas en sus brazos. Me hice consiente de todo mi cuerpo cuando él se separó de mi cosita y comenzó a besarme, yo parecía churrumais con limoncito, totalmente retorcida de placer.
Cada beso y caricia me electrizaba, estaba hipersensible y eso me molestaba. Así que le pedí a mi dador de orgasmos cinco minutillos para que toda aquella carga sexual, hormonal y química cerebral se bajará. Pero mi clientecito no es perfecto y no entiende que después de orgasmearme (jajá) quedo supermegaultrahiper sensible, él quiere seguir besándome, acariciándome y abrazándome, yo lo que quiero es que después de todo ese huracán de placer me coja bien duro.
En esta ocasión cumplió mi capricho, pero después de darme mis cinco minutos y meter de nuevo su cara entre mis piernas y hacerme, gemir, gritar, explotar y retorcerme de puro gozo setsual… otra vez… jajá… Me dio tan duro que hubo un pequeño lastimón nada preocupante, pero mejor decidimos terminar fajoteando con besos apasionados, chupeteo de tetas y manoseos ricos en nuestras partecitas nobles… jajá… Y así jugando a las manitas calientes los orgasmos se hicieron presentes.
Se acabó la hora y quedó pendiente una sesión de fotos amateur y una salida a tomar gomichelas. Con tanto orgasmo se pasó el tiempo volando y tuve que salir corriendo a atender otro clientecito que ya me esperaba, que por cierto también se lució, cogiendome y recogiéndome…jajaja… Ese día llegué a casa y dormí como bebé pero con sueños húmedos y todo… jajá…
De verdad que la mayoría de las veces mi trabajo es más que satisfactorio. Por eso me encanta. Y ya para terminar pido un aplauso para esos hombres lindos, que saben cómo complacer a una mujer. Esa boquita este chico sí que la sabe usar.
Mil y un besos.

Feliz Navidad


 

Me encanta la Navidad época de paz, amor, felicidad, fiesta, época de celebrar el Nacimiento del Niño Dios y que llega Santa Clos,, pero como no soy quisquillosa en cuanto a temas controversiales, no entraré en discusiones religiosas. Solo diré que para mí (a parte de mi cumpleaños) es la época más súper mega wow de año. Es la época en la que me tomo vacaciones y voy a rascarme la panza a mi pacífica casa (aunque este año no tuve vacaciones :(...)además de gastarme todo lo recaudado en el año, pero que chingaos, para eso trabajo, para poner mi arbolito y abajo unos regalitos, que no trajo Santa Clos, ni el niño Dios, los compré yo, con el sudor de mi nalguitas, además de darme un atracón con una cenita alta en calorías y carbohidratos que tendré que bajar en enero, y sí, porque no, también no puede faltar mi guarapeta de ley y así celebrar el cumple del personaje que convirtió el agua en vino, él que propuso beber en vez de cog… bueno ya… Celebremos la Navidad.
 
Son las fechas con más luz, alegría y calor humano, abrazos besos, apapachos y también desmadre, fregadazos, accidentes, regalos culeros, intercambios (también de parejas), peleoneros, depresivos, neuróticos suicidas, que con tanto calor humano se quieren enfriar… jaja.
Hay tanta luz que hasta incendios provocan con el montón de series navideñas. Nos proveemos de tanto alcohol que hay exceso de alegría. Son fechas de locura y pasiones desbordado y eso que soy bien positiva..No soy Grinch.
 
Y con tanto calor en el cuerpo contrastando con el frio invierno, mejor se antoja quedarse enroscaditos en la cama acompañados de nuestro peor es nada…ya veeen no soy Grinch.
Pero como yo, no tengo peor es nada, voy  a andar de consumista, peleonera, loca, neurótica, haciendo compras de pánico en víspera de navidad, pues mi noche buena no es buena si no llego con el corazón acelerado, por no poder salir a tiempo del mercado al estar peleando por piñatas, dulces , cacahuates, cañas, tejocotes y manzanas.
Me encanta correr el 24 de diciembre, pues es el día que se desatan verdaderamente los maratones: hacia el súper, el oxxo o el baño…
 
En fin mis lindos lectores, clientes y amigos  espero la pasen de maravilla en compañía de sus seres queridos, en estos días que son para reflexionar y hacer borrón y cuenta nueva, espero también hayan hecho su cartita a Santa o al Niño Dios y les conceda todas sus peticiones.
Yo por el momento me tomaré un merecido descanso ya que este año que se nos va estuvo plagado de aventuras y emociones fuertes, no aptas para cardiacos. En estas vacaciones pienso planear las actividades del que ya está a la vuelta de la esquina.
 
Bueno niños lindos, FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO LES DESEA SU S.S.S
Síganla pasando bonito…Mil y un besos y abrazos cálidos.
 
P.D. No soy Grinch.

No todo es miel sobre ojuelas.

La mayoría de los clientes que atiendo son muy cachondos, buena onda y muy platicadores; siempre que acabamos el primer round, viene un medio tiempo y la pregunta obligada en estas pláticas de intermedio y sobrecama es: ¿Qué es lo peor que te ha pasado andando en esto? ¿Qué es lo más loco, friki, extraño o pasado de lanza que te ha tocado?

Esa mujer.

No soy esa mujer
que tendrá lista la cena.
No soy esa mujer
que según los estándares
valga la pena.

Cuando me gusta un cliente.

Abrió la puerta y ¡Pum! ¡Wow! Me gusto, sí, me gusto el cliente. No era muy guapo, ni tenía el gran cuerpo, más bien era un chico ...