No todo es miel sobre ojuelas.

La mayoría de los clientes que atiendo son muy cachondos, buena onda y muy platicadores; siempre que acabamos el primer round, viene un medio tiempo y la pregunta obligada en estas pláticas de intermedio y sobrecama es: ¿Qué es lo peor que te ha pasado andando en esto? ¿Qué es lo más loco, friki, extraño o pasado de lanza que te ha tocado?

Siempre le atina.

 
Cuando hay quien me quite las ganas soy muy aprovechada y cuando se me presenta alguien que está dispuesto a satisfacerme para satisfacerse, ahí es donde se dan ratos y hasta horas muy placenteras. No es muy normal que alguien quiera darme placer para así conseguir el suyo, aunque es la fantasía de muchos es el logro de pocos.

Despues del temblor


En esta ocasión este escrito no es una reseña cachonda, ni una historia chistosona de las que acostumbro escribir, porque el pasado sismo del 19 de septiembre no estuvo nada padre. Espero que todos estén bien. Yo ahora estoy bien y un más tranqui. Quiero agradecer a todos los que preguntaron cómo me encontraba después del temblor. No creí prudente hacer videos o escribir sobre ello en esos días que estábamos afectados y sensibles por todo lo que paso. Pero bueno, tenemos que seguirle y echarle muchos huevos y ovarios para salir adelante. Porque todos perdimos algo material o inmaterial, como la tranquilidad y el sueño.

La fiesta.


Crea fama y échate a dormir, dice el refrán. Mi famita de fiestera no se ha desvanecido a pesar de haber estado fuera del ambiente puteril un par de años. Y sí, me encanta el desmadre a más no poder, pero ya más tranquila la cosa, más bohemio el asunto; aunque cada que digo “algo tranqui”  (como todos) la party termina en alocadas aventuras dignas de escribirlas, algunas vergonzosas, otras graciosas y muchas más deliciosas.

No todo es miel sobre ojuelas.

La mayoría de los clientes que atiendo son muy cachondos, buena onda y muy platicadores; siempre que acabamos el primer round, viene ...